La Directiva sobre la diligencia debida en materia de sostenibilidad corporativa (CSDDD) es una propuesta legislativa de la Unión Europea que busca establecer obligaciones legales para que las empresas identifiquen, prevengan y mitiguen los impactos negativos de sus actividades en materia de derechos humanos y medio ambiente a lo largo de sus cadenas de valor.
El objetivo principal es alinear las actividades corporativas con los criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) y los objetivos de desarrollo sostenible.
Contexto e impulso
- Evolución normativa: la UE cuenta con diversas normativas relacionadas con la información no financiera, como la Directiva de Información No Financiera (NFRD) y su sucesora, la Directiva de Informes de Sostenibilidad Corporativa (CSRD). La CSDDD va un paso más allá al exigir acciones concretas de prevención y corrección.
- Presión social y activismo: organizaciones civiles, consumidores e inversores exigen mayor transparencia y responsabilidad empresarial.
- Objetivos políticos: el Pacto Verde Europeo y la estrategia de financiación sostenible refuerzan la importancia de las cadenas de suministro responsables.
Alcance de la CSDDD
- Empresas afectadas: grandes compañías y, potencialmente, medianas empresas de sectores de alto riesgo. Se centra en sociedades anónimas o equivalentes, incluidas las extracomunitarias que operen en el mercado de la UE.
- Cadenas de valor: no solo la actividad propia de la empresa, sino también proveedores, subcontratistas y otros socios comerciales.
- Dimensiones abordadas:
- Derechos humanos: trabajo forzoso, discriminación, condiciones de trabajo inseguras.
- Medio ambiente: emisiones contaminantes, deforestación, vertidos, pérdida de biodiversidad.
- Buen gobierno: corrupción, transparencia en decisiones corporativas, integridad financiera.
Obligaciones clave
- Identificación de riesgos: llevar a cabo evaluaciones periódicas para detectar los posibles impactos adversos.
- Plan de acción: establecer políticas y procedimientos específicos para prevenir y mitigar riesgos.
- Remediación: cuando se detecten daños, la empresa debe corregir la situación y compensar a las partes afectadas.
- Transparencia y reporte: informar sobre las medidas adoptadas, los resultados y los desafíos en su cadena de valor.
- Mecanismos de denuncia: facilitar la comunicación y colaboración con partes interesadas, incluidas ONG y sindicatos.
Sanciones y medidas de cumplimiento
- Multas: los Estados miembros podrían imponer sanciones económicas a las empresas que incumplan las disposiciones.
- Responsabilidad civil: en caso de daños probados, las víctimas podrían exigir compensaciones por vía judicial.
- Supervisión nacional: autoridades competentes de cada país vigilan el cumplimiento y gestionan las denuncias.
Beneficios esperados
- Nivelación de las condiciones: se reduce la competencia desleal de quienes operan sin respetar estándares sociales o ambientales.
- Mitigación de riesgos: la diligencia debida evita crisis reputacionales y legales, generando confianza entre inversores y consumidores.
- Impulso a la sostenibilidad: fomenta la adopción de buenas prácticas y el desarrollo de tecnologías limpias.
- Protección de derechos humanos y ecosistemas: se espera una mejora en las condiciones laborales y en la preservación del medio ambiente en toda la cadena de suministro.
Críticas y desafíos
- Complejidad para pymes: aunque a priori se enfoca en grandes empresas, muchos subproveedores de menor tamaño podrían verse obligados a adaptarse a requisitos complejos.
- Definición de responsabilidad: determinar hasta qué punto una empresa es responsable de las acciones de sus proveedores.
- Armonización legal: cada Estado miembro debe transponer la directiva a su legislación nacional, lo que podría generar diferencias.
Relación con otras iniciativas
- Directiva CSRD: complementa la obligación de reporting con la acción de diligencia debida.
- Reglamento SFDR: centrado en la transparencia de las entidades financieras sobre criterios ESG.
- Principios Rectores de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos: sirven de base conceptual para la CSDDD.
La Directiva sobre la diligencia debida en materia de sostenibilidad corporativa supone un paso significativo hacia una economía más responsable y alineada con los valores de la Unión Europea. Al obligar a las empresas a vigilar de cerca sus cadenas de suministro y actuar sobre los impactos negativos, la CSDDD busca establecer un nuevo estándar en la protección de los derechos humanos y del medio ambiente, al mismo tiempo que consolida la competitividad de las empresas responsables a nivel global.