La Task Force on Climate-related Financial Disclosures (TCFD) fue un grupo de trabajo internacional que desarrolló el marco de recomendaciones más influyente para que las empresas divulgaran los riesgos y oportunidades financieros derivados del cambio climático. Un punto esencial y actual: la TCFD ya no es un organismo en funcionamiento. El grupo de trabajo cumplió su mandato y se disolvió en 2023, y desde 2024 la Fundación IFRS, a través del ISSB, asumió el seguimiento de las divulgaciones climáticas de las empresas. Sus recomendaciones siguen vigentes, pero integradas en las normas del ISSB.
La TCFD fue creada en 2015 por el Consejo de Estabilidad Financiera (Financial Stability Board, FSB), a petición del G20. Su objetivo era ofrecer a inversores, prestamistas y aseguradoras información consistente y comparable sobre cómo las empresas gestionan los riesgos climáticos, entendiendo el cambio climático no solo como un problema ambiental, sino como un riesgo financiero. En 2017 publicó sus recomendaciones finales, que se convirtieron en la referencia global de la divulgación climática.
En julio de 2023 el FSB declaró que el trabajo de la TCFD se había completado y traspasó a la Fundación IFRS la responsabilidad de supervisar el progreso de las divulgaciones climáticas. El grupo de trabajo se disolvió ese mismo año. Las recomendaciones de la TCFD están hoy plenamente incorporadas en la IFRS S2, la norma climática del ISSB: una empresa que aplica la IFRS S2 cumple, por diseño, con las recomendaciones de la TCFD. Por eso, más que un marco vivo, la TCFD debe entenderse hoy como la base sobre la que se construyen las normas climáticas actuales.
El legado más duradero de la TCFD es su estructura en cuatro pilares, que la IFRS S1 y la IFRS S2 han heredado:
Cómo el consejo de administración y la alta dirección supervisan los riesgos y oportunidades climáticos, y qué responsabilidades asumen.
Cómo afectan los riesgos y oportunidades climáticos a las operaciones, los ingresos y el modelo de negocio, a corto, medio y largo plazo, incluido el análisis de escenarios.
Los procesos para identificar, evaluar y gestionar los riesgos climáticos, tanto físicos (fenómenos meteorológicos extremos) como de transición (cambios regulatorios, tecnológicos o de mercado).
Las métricas y metas usadas para evaluar los riesgos, incluida la medición de emisiones de gases de efecto invernadero en los tres alcances (Alcance 1, 2 y 3) y el seguimiento del progreso.
Calcular la huella de carbono es esencial para cumplir con el cuarto pilar. La TCFD impulsó el uso de estándares internacionales como el Protocolo GHG para garantizar la consistencia y comparabilidad de los datos, un principio que la IFRS S2 mantiene.
Aunque la TCFD era un marco voluntario, su influencia fue enorme. Muchas jurisdicciones tomaron sus recomendaciones como base de regulaciones obligatorias. En la Unión Europea, sus principios se reflejan en marcos como el Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR) y en la información climática de la CSRD; en España, la Ley 7/2021 de cambio climático y transición energética también se alinea con estos objetivos.
La TCFD sentó las bases de la divulgación climática moderna, hoy canalizada a través de las normas del ISSB. En Manglai ayudamos a las empresas a calcular sus emisiones de Alcance 1, 2 y 3, gestionar sus proyectos de descarbonización y generar informes climáticos auditables alineados con marcos como la IFRS S2. Descubre cómo Manglai puede ayudarte.
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La TNFD es el marco global para que las empresas divulguen sus riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza. Publicó sus recomendaciones finales en 2023 y desde finales de 2025 el ISSB elabora las normas de naturaleza sobre esa base.
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