El ISSB (International Sustainability Standards Board) es el organismo que emite los estándares globales de información sobre sostenibilidad IFRS S1 e IFRS S2. Su objetivo es que la información de sostenibilidad de las empresas sea tan comparable y fiable como la información financiera, con una única base de referencia para los mercados de capitales de todo el mundo.
En esta guía explicamos qué es el ISSB, qué piden sus dos primeros estándares, qué ventajas aportan y cómo avanza su adopción a fecha de 2026.
¿Qué es el ISSB?
El International Sustainability Standards Board se creó en noviembre de 2021, durante la COP26, bajo el paraguas de la Fundación IFRS, la misma que respalda al IASB (el consejo que emite las normas contables NIIF). La idea era poner fin a la fragmentación de marcos voluntarios de reporte (GRI, SASB, TCFD, CDP) ofreciendo una base común y global.
De hecho, el ISSB ha consolidado varias de esas iniciativas: el grupo de trabajo del TCFD (divulgación financiera relacionada con el clima) se disolvió en 2023 y la Fundación IFRS asumió el seguimiento de sus recomendaciones, que hoy viven dentro de la IFRS S2. Los estándares SASB también quedan integrados en su marco. El ISSB trabaja en estrecha coordinación con el IASB para que la información financiera y la de sostenibilidad sean coherentes.
¿Cuáles son los estándares del ISSB?
El ISSB publicó sus dos primeros estándares en junio de 2023 y entraron en vigor para los ejercicios que comienzan a partir del 1 de enero de 2024 (en las jurisdicciones que los adoptan). Se denominan normas IFRS de divulgación de sostenibilidad (en español, NIIF de sostenibilidad).
IFRS S1: requisitos generales
Es el estándar marco. Recoge cómo informar de los riesgos y oportunidades de sostenibilidad que pueden afectar a los flujos de caja, el acceso a financiación o el coste de capital de la empresa a corto, medio y largo plazo. Exige publicar esta información junto con los estados financieros y bajo la misma lógica de materialidad financiera.
IFRS S2: información relacionada con el clima
Se centra en los riesgos y oportunidades climáticos. Incorpora plenamente la estructura del TCFD en cuatro pilares:
- Gobernanza: cómo supervisa la dirección los asuntos climáticos, divulgando información sobre los aspectos de gobernanza.
- Estrategia: efectos de los riesgos físicos y de transición en el modelo de negocio, apoyándose en el análisis de escenarios climáticos.
- Gestión de riesgos: cómo se identifican, evalúan y gestionan esos riesgos y cómo se integran en la gestión general.
- Métricas y objetivos: incluye la obligación de reportar las emisiones de alcance 1, 2 y 3 para reflejar el impacto en toda la cadena de valor.
Diferencias entre el ISSB y la CSRD europea
Conviene no confundir los estándares del ISSB con la regulación europea. El ISSB parte de la materialidad financiera (cómo afecta la sostenibilidad al valor de la empresa), mientras que la CSRD y los ESRS aplican la doble materialidad, que añade el impacto de la empresa sobre el entorno. Ambos marcos se han diseñado para ser interoperables, de modo que una empresa pueda reportar con el menor solapamiento posible. La revisión de los ESRS adoptada el 3 de julio de 2026 refuerza precisamente esa interoperabilidad.
¿En qué países se aplican los estándares del ISSB?
Los estándares del ISSB no son obligatorios por sí mismos: cada país decide si los adopta y cómo. La adopción avanza rápido. Según el seguimiento de adopción de S&P Global, a abril de 2026 28 jurisdicciones habían adoptado los estándares de forma voluntaria u obligatoria y otras 12 tenían previsto hacerlo.
El caso más relevante para Latinoamérica es México, donde las IFRS S1 e IFRS S2 ya son obligatorias para las emisoras de valores en 2026. En Japón, la autoridad financiera hizo obligatoria la divulgación para las grandes cotizadas en febrero de 2026.
Esta convergencia es una de las grandes ventajas del modelo: una empresa con operaciones en varios países puede apoyarse en una base común en lugar de en marcos distintos en cada mercado.
Beneficios de aplicar las normas del ISSB
- Estandarización global: una sola base de referencia compatible con marcos como GRI y con la regulación europea.
- Información fiable para inversores: datos comparables sobre riesgos y oportunidades climáticos en distintos horizontes temporales.
- Conexión con las finanzas: la información de sostenibilidad se sitúa al mismo nivel que la financiera y con la misma exigencia.
- Acceso a capital: facilita la relación con inversores que ya piden estos estándares y mejora la reputación ante clientes y empleados.
Preguntas frecuentes sobre el ISSB
¿Qué diferencia hay entre IFRS S1 e IFRS S2?
IFRS S1 es el estándar general para todos los riesgos y oportunidades de sostenibilidad; IFRS S2 se centra específicamente en el clima y exige reportar las emisiones de alcance 1, 2 y 3.
¿El ISSB sustituye al TCFD y a SASB?
Sí. El grupo de trabajo del TCFD se disolvió en 2023 y sus recomendaciones quedaron absorbidas por la IFRS S2, mientras que los estándares SASB se mantienen como base sectorial dentro del marco del ISSB. Ya no tiene sentido hablar de "adherirse al TCFD" como marco independiente.
¿Son obligatorios los estándares del ISSB?
No de forma automática. Su obligatoriedad depende de que cada país los incorpore a su regulación; en mercados como México ya lo son en 2026.
Si tu empresa necesita reportar emisiones conforme a IFRS S2, puede ayudarte una herramienta de cálculo de la huella de carbono que cubra los alcances 1, 2 y 3.



