Una memoria de sostenibilidad es el documento con el que una empresa explica su desempeño ambiental, social y de gobernanza (ASG) durante un ejercicio: qué impactos genera, cómo los gestiona y qué resultados obtiene. Bien hecha, no es un folleto de marketing, sino un informe con datos verificables que sirve tanto para rendir cuentas ante grupos de interés como para tomar decisiones internas.
Memoria, informe y EINF: no son exactamente lo mismo
Los términos se usan a menudo como sinónimos, pero conviene distinguirlos:
- Memoria de sostenibilidad e informe de sostenibilidad suelen referirse al mismo tipo de documento voluntario o normativo que recoge el desempeño ASG. En la práctica, "memoria" es el término tradicional en español y "informe" el más habitual hoy; puedes profundizar en la memoria de sostenibilidad y en el informe de sostenibilidad como conceptos.
- El estado de información no financiera (EINF) era, en España, un documento obligatorio para determinadas grandes empresas bajo la Ley 11/2018. Con la CSRD, el reporte de sostenibilidad pasa a integrarse en el informe de gestión siguiendo las Normas Europeas de Informes de Sostenibilidad (ESRS), y el EINF tal como se conocía queda sustituido por ese nuevo marco. El calendario lo fija la Directiva (UE) 2026/470, en vigor desde el 18 de marzo de 2026, que los Estados miembros deben transponer en marzo de 2027.
La consecuencia práctica: si tu empresa entra en el ámbito de la CSRD, tu "memoria" deja de ser voluntaria y debe seguir los ESRS. Si no entras en el ámbito, puedes seguir publicando una memoria voluntaria, normalmente bajo estándares GRI.
Los pasos para elaborar una memoria de sostenibilidad
1. Análisis de materialidad
El punto de partida es decidir sobre qué informar. El análisis de materialidad identifica los temas ambientales, sociales y de gobernanza relevantes para tu empresa y sus grupos de interés. Bajo la CSRD, este ejercicio adopta la forma de doble materialidad: hay que evaluar tanto cómo afecta la sostenibilidad al negocio (materialidad financiera) como cómo afecta el negocio a las personas y al entorno (materialidad de impacto). Los ESRS revisados flexibilizan este ejercicio con un enfoque descendente, que parte de los temas más relevantes en lugar de recorrer todos los datapoints. En una memoria GRI voluntaria basta, como mínimo, con la materialidad de impacto.
2. Selección de indicadores (KPIs)
Una vez definidos los temas materiales, se eligen los indicadores de sostenibilidad (KPIs) que permitirán medir el desempeño en cada uno. Deben ser cuantificables, comparables entre ejercicios y trazables hasta su fuente. Ejemplos habituales: emisiones de gases de efecto invernadero por alcance, consumo de agua y energía, tasa de reciclaje, indicadores de diversidad o siniestralidad laboral. Nuestra guía sobre principales KPIs ESG desarrolla los más utilizados.
3. Elección del marco de reporte
El marco determina la estructura y el nivel de exigencia:
- ESRS: obligatorios para las empresas en el ámbito de la CSRD. Cubren requisitos generales, cambio climático, contaminación, agua, biodiversidad, economía circular, cuestiones sociales y gobernanza. El acto delegado con los ESRS revisados se adoptó el 3 de julio de 2026 y recorta más del 60 % de los datapoints obligatorios, además de eliminar las divulgaciones voluntarias. Se aplican a los ejercicios que empiezan a partir del 1 de enero de 2027, con adopción anticipada posible para los ejercicios de 2026.
- Estándar voluntario europeo: adoptado el mismo día y basado en el VSME, funciona como tope de la información que una empresa dentro del ámbito puede exigir a las pymes de su cadena de valor.
- GRI: los estándares voluntarios más extendidos a escala mundial, útiles para empresas fuera del ámbito CSRD o que reportan a grupos de interés internacionales.
- Otros marcos complementarios como las normas del ISSB (IFRS S1 y S2), orientadas a inversores, que absorbieron las recomendaciones del TCFD.
4. Recopilación de datos
Es la fase más laboriosa. Hay que reunir datos de energía, combustibles, agua, residuos, compras, viajes, recursos humanos y cadena de suministro, procedentes de facturas, sistemas internos y proveedores. La calidad del dato es crítica: un indicador solo es útil si su origen es verificable. Aquí es donde el software especializado ahorra más tiempo, al centralizar fuentes y aplicar factores de emisión actualizados. Conviene asignar responsables de cada dato, definir la unidad de medida y el periodo, y dejar registrado el método de cálculo para que la información pueda auditarse después. Muchas memorias fallan no por falta de ambición, sino porque los datos llegan tarde, incompletos o sin una fuente clara.
5. Redacción
Con los datos consolidados se redacta el documento. Una buena memoria combina cifras con contexto: no basta con publicar una tabla de emisiones, hay que explicar la tendencia, las causas y las medidas adoptadas. El lenguaje debe ser claro, honesto y evitar el greenwashing; toda afirmación relevante debe poder respaldarse con datos.
6. Verificación
Bajo la CSRD, el informe de sostenibilidad requiere aseguramiento externo con un nivel de seguridad limitada. La Directiva (UE) 2026/470 eliminó la previsión de pasar en el futuro a un aseguramiento razonable, así que la seguridad limitada es el nivel exigido de forma estable; la norma europea de aseguramiento limitado debe adoptarse antes del 1 de julio de 2027. Incluso cuando no es obligatorio, la verificación por un tercero independiente aumenta la credibilidad de la memoria ante inversores, clientes y administraciones.
Estructura tipo de una memoria de sostenibilidad
| Sección | Contenido |
|---|---|
| Carta de dirección | Mensaje de la alta dirección y compromiso con la sostenibilidad |
| Perfil de la organización | Actividad, tamaño, mercados, cadena de valor y gobernanza |
| Análisis de materialidad | Temas materiales y proceso de consulta a grupos de interés |
| Desempeño ambiental | Emisiones, energía, agua, residuos y economía circular |
| Desempeño social | Empleo, salud y seguridad, diversidad y comunidad |
| Gobernanza | Ética, cumplimiento y gestión de riesgos |
| Objetivos y resultados | Metas, KPIs, avances y planes de acción |
| Anexos | Índice de contenidos (GRI o ESRS) e informe de verificación |
Errores frecuentes que conviene evitar
- Reportarlo todo sin priorizar. Sin un análisis de materialidad sólido, la memoria se vuelve extensa e irrelevante. Menos temas, pero materiales y bien tratados.
- Publicar cifras sin trazabilidad. Un dato que no se puede auditar resta credibilidad a todo el documento.
- Confundir objetivos con logros. Anunciar metas ambiciosas sin resultados medibles es una de las señales de greenwashing más vigiladas por los reguladores.
- Dejar la recopilación de datos para el final. Es el cuello de botella; conviene establecer un sistema de recogida continua durante todo el año.
- No comparar entre ejercicios. El valor de una memoria está en la evolución; sin series históricas, pierde utilidad para la toma de decisiones.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatoria la memoria de sostenibilidad?
Depende del tamaño y perfil de la empresa. Tras el paquete Ómnibus (Directiva (UE) 2026/470), la obligación de reportar bajo CSRD se centra en las empresas con más de 1.000 empleados y más de 450 millones de euros de cifra de negocios neta, cumpliendo los dos criterios a la vez. Los primeros informes cubren los ejercicios que empiezan a partir del 1 de enero de 2027 y se publican en 2028. Las empresas fuera de ese umbral pueden publicar una memoria voluntaria.
¿GRI o ESRS?
Si tu empresa está en el ámbito de la CSRD, los ESRS son obligatorios. GRI sigue siendo la referencia voluntaria más usada y es compatible en buena medida con los ESRS, por lo que muchas empresas trabajan con ambos.
¿Cuánto tiempo lleva elaborar una memoria?
La primera memoria suele requerir varios meses, sobre todo por el análisis de materialidad y la recopilación de datos. En ejercicios sucesivos el proceso se acorta si existe un sistema de datos consolidado.
¿Hace falta verificación externa?
Bajo la CSRD sí, con seguridad limitada, y ese nivel no está previsto que suba a seguridad razonable. Fuera de ese ámbito no es obligatoria, pero aporta credibilidad y es recomendable para memorias dirigidas a inversores.
Automatiza los datos de tu memoria
La parte más costosa de una memoria de sostenibilidad es reunir datos fiables y trazables. El software de huella de carbono de Manglai centraliza tus consumos de energía, agua, combustible y residuos, calcula tus emisiones con factores de emisión actualizados y te ayuda a preparar los indicadores que exigen los ESRS y GRI, de modo que la redacción y la verificación partan de una base sólida.



