Empieza aquí: Calculadora de la huella de carbono sin coste.  -

Calcular ahora
Glosario de términos

B

Balance hídrico

El balance hídrico es el ejercicio de contabilidad que cuantifica todas las entradas, salidas y variaciones de almacenamiento de agua en un sistema (una cuenca hidrográfica, un acuífero, un país, una ciudad o una empresa) durante un periodo definido. Igual que un balance financiero refleja la salud económica de una organización, el balance hídrico muestra la disponibilidad y la sostenibilidad del recurso, revelando superávits, déficits y tendencias.

La ecuación del balance

En su forma más básica, el balance hídrico se expresa como la igualdad entre lo que entra, lo que sale y la variación del agua almacenada:

Precipitación = evapotranspiración + escorrentía + variación del almacenamiento.

A escala de cuenca, las entradas principales son la precipitación y los aportes externos; las salidas, la evapotranspiración, la escorrentía superficial y subterránea y las extracciones; y la variación de almacenamiento refleja el agua que se acumula o se pierde en embalses, suelos y acuíferos. Cuando las salidas superan de forma sostenida a las entradas, el sistema entra en déficit hídrico.

Por qué es importante

  • Planificación frente a sequías: un déficit prolongado anticipa restricciones y permite activar a tiempo los planes especiales de sequía.
  • Dimensionamiento de infraestructuras: embalses, desaladoras, plantas de reutilización y proyectos de recarga de acuíferos se diseñan sobre balances actualizados.
  • Reparto del recurso: el balance es la base técnica para asignar concesiones, fijar el caudal ecológico mínimo y negociar el agua compartida entre territorios.
  • Gestión empresarial: ayuda a las organizaciones a conocer su dependencia del recurso y su exposición al riesgo hídrico.

Cómo se calcula

El cálculo del balance hídrico combina varias fuentes de información:

  1. Observación in situ: pluviómetros, lisímetros y estaciones de aforo que miden precipitación, evaporación y caudales.
  2. Teledetección por satélite: misiones como GRACE (variaciones de masa de agua, incluida la subterránea) o sensores de humedad del suelo y de evapotranspiración, que aportan cobertura en zonas sin instrumentación.
  3. Modelos hidrológicos: herramientas como SWAT o WEAP integran uso del suelo, clima y demandas para simular el balance y proyectarlo bajo escenarios de cambio climático.

Balance hídrico y cambio climático

El cambio climático altera el balance hídrico, especialmente en regiones mediterráneas: el aumento de las temperaturas eleva la evapotranspiración y, en muchas cuencas, se proyecta una reducción de las precipitaciones. La consecuencia es un balance tendencialmente más deficitario, que obliga a revisar periódicamente los planes hidrológicos de cuenca. Por eso el balance es una herramienta clave para la resiliencia hídrica de los territorios.

Estrategias para equilibrar el balance

  1. Eficiencia en el riego: sensores de humedad y riego de precisión reducen el consumo agrícola, que es el principal uso del agua.
  2. Reutilización del agua: el agua regenerada sustituye recursos convencionales en usos compatibles.
  3. Desalinización con energías renovables: añade recursos no convencionales reduciendo la huella de carbono asociada (ver desalinización).
  4. Recarga gestionada de acuíferos: infiltra agua en épocas de excedente para recuperarla en periodos secos.
  5. Gestión de la demanda: tarifas progresivas e información al usuario moderan el consumo urbano.

Relación con otros conceptos

  • Estrés hídrico: mide la presión sobre los recursos y se relaciona directamente con un balance negativo.
  • Huella hídrica azul: se compara con la disponibilidad calculada en el balance para evaluar la sostenibilidad del uso.
  • Neutralidad hídrica: requiere cuantificar primero el balance antes de plantear cualquier compensación.
  • Uso consuntivo de agua: la parte del agua extraída que no retorna al sistema y que el balance debe contabilizar.

En la Unión Europea, la Directiva Marco del Agua exige una planificación hidrológica basada en el conocimiento del estado y el balance de las masas de agua. En Manglai ayudamos a las empresas a medir su huella hídrica y de carbono y a preparar su información de sostenibilidad. Descubre cómo Manglai puede ayudarte.

Empresas que confían en nosotros

CIRSA
VivaGym
Avizor Logo
isEazy
Verdifresh
Altcam
Sertrans Logo
Clear Channel
Hijolusa
Porsche
moyca
Zumez
Ilunion
Global Factor

Términos relacionados

Ver todos los términos

Huella hídrica corporativa

La huella hídrica corporativa mide el agua dulce que consume y contamina una empresa, en sus operaciones y en su cadena de suministro. Te explicamos cómo se calcula y para qué sirve.

Huella de carbono en fin de vida

La huella de carbono en fin de vida son las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la última etapa de un producto: recogida, transporte, tratamiento, reciclaje, valorización o vertido.

Huella de carbono en uso

La huella de carbono en uso son las emisiones de gases de efecto invernadero que genera un producto o activo durante su fase de utilización, sin contar la fabricación ni el fin de vida.

Da el siguiente paso en tu gestión ambiental

Descubre cómo Manglai está redefiniendo la sostenibilidad empresarial con una demostración gratuita personalizada por nuestro equipo de expertos.

Manglai Og Image

Guiding businesses towards net-zero emissions through AI-driven solutions.

Suscríbete a nuestra newsletter

Producto y Precios

¿Por qué Manglai?

Funcionalidades

SQAS

GLEC

Certificación MITECO

ISO-14064

CSRD

Planes

Clientes

Partners

© 2026 Manglai. All rights reserved