El principio DNSH, del inglés do no significant harm o no causar un perjuicio significativo, establece que una actividad económica no debe dañar de forma significativa ninguno de los seis objetivos ambientales de la Taxonomía de la UE. Es uno de los pilares que determinan cuándo una actividad puede considerarse sostenible desde el punto de vista ambiental.
El principio DNSH se evalúa frente a los seis objetivos ambientales definidos por la Taxonomía:
El principio está recogido en el Reglamento de Taxonomía, el Reglamento (UE) 2020/852. Su artículo 17 define qué se entiende por causar un perjuicio significativo a cada objetivo. Para que una actividad esté alineada con la Taxonomía debe cumplir tres condiciones de forma acumulativa:
El cumplimiento del DNSH se valora mediante criterios técnicos de selección establecidos en actos delegados, que concretan, sector por sector, qué se considera daño significativo. En este sentido, el DNSH se relaciona con instrumentos como la evaluación de impacto ambiental y conecta con normas de detalle como la ESRS E2 sobre contaminación o la ESRS E4 sobre biodiversidad y ecosistemas.
Aunque nació con la Taxonomía, el principio DNSH se utiliza también en otros marcos de la UE. Aparece en el SFDR, el reglamento de divulgación de finanzas sostenibles, y en el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (RRF), el instrumento que canaliza los fondos de recuperación europeos. Conviene tener presente que la definición concreta de DNSH puede variar entre normas, por lo que su aplicación depende del marco en el que se utilice.
El DNSH es clave para calcular indicadores como el green asset ratio, ya que solo las actividades alineadas, que superan también el test de DNSH, computan como sostenibles. La simplificación Ómnibus de 2026 reduce parte de la carga de reporte de la Taxonomía, por ejemplo mediante umbrales de materialidad, aunque mantiene el principio DNSH como condición de la alineación.
Aplicar el principio DNSH exige datos ambientales sólidos sobre tus actividades. Manglai te ayuda a medir y estructurar tu información ambiental para que puedas justificar el cumplimiento de los criterios de la Taxonomía con rigor. Descubre cómo Manglai puede ayudarte a ordenar tu información de sostenibilidad.
Normativa y novedades de producto, una vez al mes.
Empresas que confían en nosotros
La Directiva 1999/31/CE regula el vertido de residuos en la UE. Repasamos sus requisitos técnicos, la reforma de 2018 y el objetivo de reducir el vertido municipal al 10% en 2035.
La Directiva 2010/75/UE (IED) regula las emisiones de las grandes instalaciones industriales en la UE. Repasamos sus principios, las mejores técnicas disponibles y la revisión de 2024 (IED 2.0).
De la Directiva Ecodesign 2009/125/CE al nuevo Reglamento ESPR 2024/1781: que cambia, que productos cubre, el calendario del plan de trabajo 2025-2030, el pasaporte digital de producto y la prohibicion de destruir excedentes textiles que entra en vigor en julio de 2026.