La huella hídrica azul (en inglés, blue water footprint) representa el volumen de agua dulce superficial y subterránea que se extrae de ríos, lagos, embalses y acuíferos para producir bienes y servicios. Es uno de los tres componentes de la huella hídrica, junto con la huella hídrica verde (agua de lluvia) y la huella hídrica gris (agua para diluir contaminantes).
A diferencia de las otras dos, la huella azul cuantifica el agua realmente consumida, es decir, la que no se devuelve a la misma cuenca: se pierde por evaporación, se incorpora al producto o se transfiere a otra cuenca. Por eso es el componente más directamente ligado a la presión sobre los recursos hídricos disponibles.
De forma simplificada, la huella azul equivale a la extracción total de agua menos la parte que se devuelve directamente al mismo sistema hídrico.
La huella hídrica azul es fundamental para entender la presión sobre los recursos hídricos que se explotan de forma directa. Medirla permite optimizar el riego, prevenir la sobreexplotación de acuíferos y diseñar políticas de uso sostenible. En Manglai ayudamos a las empresas a medir su huella ambiental, incluida la relacionada con el agua, y a preparar su información de sostenibilidad. Descubre cómo Manglai puede ayudarte.
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