Legislación y regulación
13 MAYO, 2026
•
5 MIN
Carolina Skarupa
Product Carbon Footprint Analyst

Enero de 2026 marcó un punto de inflexión para miles de empresas importadoras en Europa. El Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono, conocido por sus siglas en inglés, CBAM (Carbon Border Adjustment Mechanism), dejó de ser un aviso en el horizonte para convertirse en una obligación financiera real. Si tu empresa importa determinados materiales desde fuera de la UE, esto ya te afecta.
En este artículo te explicamos qué es el CBAM, cómo funciona, quién está obligado a cumplirlo y cómo la gestión rigurosa de tu huella de carbono puede marcar la diferencia.
El CBAM es el instrumento de política climática de la Unión Europea para poner precio al carbono emitido durante la producción de bienes intensivos en emisiones que entran al mercado europeo desde terceros países. Está regulado por el Reglamento (UE) 2023/956, aprobado en mayo de 2023.
Las empresas que producen dentro de la UE ya pagan por sus emisiones a través del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión (RCDE o EU ETS). Un fabricante chino, turco o indio que exporta a Europa, en cambio, no soportaba ese mismo coste ambiental. Esto creaba una doble distorsión: competencia desleal para la industria europea, y un incentivo perverso para deslocalizar la producción, el fenómeno conocido como fuga de carbono (carbon leakage).
El CBAM corrige esa asimetría igualando las condiciones de juego y fomenta una producción industrial más limpia en todo el mundo, no solo dentro de la UE.
El CBAM se introdujo gradualmente:
La primera declaración anual con entrega de certificados se realizará antes del 30 de septiembre de 2027, correspondiente a las importaciones de 2026.
En su fase inicial, el CBAM cubre seis sectores industriales de alta intensidad en carbono:
Estos sectores representan, cuando el mecanismo esté plenamente introducido, más del 50% de las emisiones de los sectores cubiertos por el ETS europeo. La Comisión Europea tiene mandato para revisar y ampliar el alcance del CBAM, por lo que sectores como los plásticos, productos químicos o bienes de consumo de alta intensidad carbónica podrían incorporarse en los próximos años.
El CBAM funciona en tres pasos:
Para cada bien importado, se estima la cantidad de CO₂ emitida durante su producción en el país de origen. Si el proveedor no facilita un informe verificado por una entidad independiente, el cálculo se realiza con valores por defecto publicados por la Comisión Europea, que son conservadores y suelen imputar más emisiones que los datos reales.
Los importadores autorizados deben declarar anualmente las emisiones incorporadas y adquirir el número correspondiente de certificados CBAM. El precio de estos certificados refleja el precio de los derechos de emisión del EU ETS: en 2026 se fija trimestralmente como media de la subasta ETS; a partir de 2027, semanalmente.
Si el proveedor extranjero ya ha pagado un precio al carbono en su país de origen, ese importe se puede deducir del coste CBAM. Esto incentiva que los países exportadores desarrollen sus propios sistemas de fijación de precios al carbono.
No todas las empresas importadoras están afectadas de la misma manera. La Comisión Europea simplificó las reglas en 2025 con un umbral único de 50 toneladas anuales: quienes importen menos de esa cantidad de bienes CBAM (sumando todos los sectores, excepto electricidad e hidrógeno) quedan exentos de las obligaciones del mecanismo. Este umbral cubre aproximadamente al 90% de los importadores europeos, aunque solo representa el 1% de las emisiones reales.
Si superas las 50 toneladas, debes solicitar el estatus de declarante CBAM autorizado ante las autoridades competentes de tu país. En España, el organismo de referencia es la Agencia Tributaria (AEAT).
Para un importador habitual de perfiles de acero desde China, el CBAM puede suponer entre 80 y 250 euros adicionales por tonelada, dependiendo del precio semanal del derecho de emisión europeo. La fórmula básica es:
Coste CBAM = Toneladas importadas × Emisiones incorporadas (tCO₂/t producto) × Precio ETS (€/tCO₂)
Este coste irá reduciéndose con la asignación gratuita de derechos que aún reciben las instalaciones europeas —a través de un factor de ajuste CBAM que disminuye progresivamente hasta desaparecer en 2034—, momento en que el CBAM estará plenamente en vigor.
El CBAM tiene una consecuencia clara para cualquier empresa que compre o venda materiales intensivos en carbono: medir bien tus emisiones te ahorra dinero. Si no obtienes datos verificados de tus proveedores, pagarás según valores por defecto —siempre más altos que la realidad—. Cuanto más precisos sean tus datos de huella de carbono, menor será el coste CBAM.
Además, reducir la huella de carbono tiene beneficios económicos directos más allá del CBAM: menores costes operativos, mejor posicionamiento ante inversores y clientes, y una mayor resiliencia ante regulaciones futuras.
Esto conecta directamente con lo que hacemos en Manglai: nuestra plataforma permite calcular con precisión las emisiones de Alcance 1, 2 y 3 (incluida la huella de carbono de producto y de cadena de suministro), gestionar la información de proveedores mediante encuestas estructuradas y generar informes auditables con trazabilidad completa. Todo ello con IA que automatiza hasta el 90% del trabajo de recogida y procesamiento de datos.
En un entorno donde el coste de no medir bien es ya monetariamente tangible, disponer de una herramienta robusta de gestión medioambiental no es una ventaja competitiva: es una necesidad operativa.
El CBAM no actúa en solitario. Forma parte de un ecosistema regulatorio europeo en expansión que incluye la CSRD (Directiva de Reporte de Sostenibilidad Corporativa), el Real Decreto 214/2025 de Huella de Carbono en España, el Reglamento de Taxonomía de la UE y los estándares ESRS. Las empresas que ya están trabajando su huella de carbono de manera sistemática tienen una ventaja real a la hora de responder a los requerimientos del CBAM, porque buena parte de la información necesaria ya está en su plataforma de gestión.
¿Quieres entender cómo afecta el CBAM a tu empresa y qué datos de huella de carbono necesitas tener preparados?
Carolina Skarupa
Product Carbon Footprint Analyst
Sobre el autor
Licenciada en Ingeniería y Gestión Industrial en el Instituto de Tecnología de Karlsruhe con máster en Gestión y Conservación del Medio Natural de la Universidad de Cádiz. Soy analista de producto en Manglai y asesoro a clientes en la medición de la huella de carbono. Me especializo en desarrollar programas orientados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible para empresas. Mi vocación por la preservación del entorno es clave para la implementación de planes de acción en el ámbito empresarial.
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