Legislación y regulación
13 MAYO, 2026
•
5 MIN
Carolina Skarupa
Product Carbon Footprint Analyst

El CBAM entró en su fase definitiva el 1 de enero de 2026. Desde esa fecha, importar acero, aluminio, cemento, fertilizantes, hidrógeno o electricidad en la Unión Europea ya no solo obliga a declarar emisiones: obliga a pagar por ellas. El Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM, Carbon Border Adjustment Mechanism) es ya una obligación financiera real para miles de empresas importadoras.
En esta guía explicamos qué es el CBAM, cómo funciona la fase definitiva, quién está obligado tras la simplificación de 2025 (con el umbral de las 50 toneladas) y cómo una gestión rigurosa de tu huella de carbono reduce directamente el coste que pagas.
El CBAM es el instrumento de la UE para poner precio al carbono incorporado en la producción de bienes intensivos en emisiones que entran al mercado europeo desde terceros países. Está regulado por el Reglamento (UE) 2023/956 y desarrollado por el Reglamento de simplificación (UE) 2025/2083, publicado en octubre de 2025.
La industria europea ya paga por sus emisiones a través del régimen de comercio de derechos de emisión (EU ETS). Un fabricante de fuera de la UE no soportaba ese coste, lo que generaba dos distorsiones: competencia desigual para los productores europeos y un incentivo a deslocalizar la producción hacia países con normativa climática más laxa, el fenómeno conocido como fuga de carbono (carbon leakage). El CBAM nace dentro del paquete Fit for 55 para corregir esa asimetría y trasladar el precio del carbono a las importaciones.
El CBAM se introdujo en dos etapas:
La simplificación de 2025 reajustó el calendario operativo. Conviene tener claras las fechas clave:
| Hito | Fecha |
|---|---|
| Inicio de la fase definitiva (obligaciones reales) | 1 de enero de 2026 |
| Plazo para solicitar el estatus de declarante autorizado y seguir importando de forma provisional | 31 de marzo de 2026 |
| Inicio de la venta de certificados CBAM | 1 de febrero de 2027 |
| Primera declaración anual y entrega de certificados (importaciones de 2026) | 30 de septiembre de 2027 |
| Fin de la asignación gratuita de derechos y CBAM plenamente en vigor | 2034 |
En su fase inicial, el CBAM cubre seis sectores de alta intensidad de carbono:
Estos sectores concentran una parte muy elevada de las emisiones industriales cubiertas por el EU ETS. La Comisión Europea tiene mandato para revisar y ampliar el alcance, por lo que sectores como plásticos o productos químicos podrían incorporarse en los próximos años. La simplificación de 2025 también ajustó el cálculo: en acero, hierro y aluminio se contabilizan por defecto las emisiones de los precursores, pero ya no las de los procesos de acabado, en línea con las reglas del EU ETS.
Para cada bien importado se calcula el CO₂ emitido durante su producción en el país de origen. Si el proveedor no aporta un informe de emisiones, se aplican los valores por defecto de la Comisión Europea, que son conservadores e imputan más emisiones que los datos reales.
Los declarantes autorizados deben declarar anualmente las emisiones incorporadas y adquirir los certificados CBAM correspondientes. Su precio refleja el del EU ETS: en 2026 se fija trimestralmente como media de las subastas; a partir de 2027, con periodicidad más frecuente. Además, al final de cada trimestre los importadores deben mantener certificados equivalentes al menos al 50% de las emisiones acumuladas del año (frente al 80% previsto inicialmente), lo que alivia la presión de tesorería.
Si el proveedor ya pagó un precio al carbono en su país, ese importe se deduce del coste CBAM. Esto incentiva a los países exportadores a desarrollar sus propios sistemas de fijación de precios.
La gran novedad de la simplificación de 2025 es un umbral único de 50 toneladas anuales. Quien importe menos de 50 toneladas de bienes CBAM al año (sumando todos los sectores, salvo electricidad e hidrógeno, que quedan fuera de esta exención) queda totalmente exento de obligaciones: ni autorización, ni declaración, ni compra de certificados. Según la Comisión, este umbral exime a cerca del 90% de los importadores, manteniendo cubierto en torno al 99% de las emisiones incorporadas.
Si superas las 50 toneladas, debes solicitar el estatus de declarante CBAM autorizado. En España, la autoridad competente es la Agencia Tributaria (AEAT). Quien presente la solicitud antes del 31 de marzo de 2026 puede seguir importando de forma provisional mientras se tramita.
El coste depende del producto, de sus emisiones incorporadas y del precio del derecho de emisión europeo, que es variable. La fórmula básica es:
Coste CBAM = Toneladas importadas × Emisiones incorporadas (tCO₂/t producto) × Precio ETS (€/tCO₂) − precio al carbono ya pagado en origen
Este coste irá creciendo a medida que se retire la asignación gratuita de derechos a las instalaciones europeas, un proceso progresivo hasta su desaparición en 2034, momento en que el CBAM estará plenamente en vigor.
El CBAM tiene una consecuencia directa para cualquier empresa que importe materiales intensivos en carbono: si no obtienes datos verificados de tus proveedores, pagarás según valores por defecto, siempre más altos que la realidad. Cuanto más precisos sean tus datos de huella de carbono, menor será el coste CBAM.
Además, reducir la huella de carbono tiene beneficios económicos directos más allá del CBAM: menores costes operativos, mejor posición ante inversores y clientes, y más resiliencia ante la regulación futura. La clave está en gestionar bien el alcance 3 y los datos de proveedores, que es justo donde se origina la mayor parte de las emisiones incorporadas que el CBAM pone precio.
El CBAM no actúa en solitario. Forma parte de un ecosistema en expansión que incluye la CSRD, el Real Decreto 214/2025 sobre el registro de huella de carbono en España, el Reglamento de Taxonomía de la UE y la nueva Ley de Aceleración Industrial. Las empresas que ya trabajan su huella de carbono de forma sistemática parten con ventaja para responder al CBAM, porque buena parte de la información necesaria ya está en su plataforma de gestión.
Si tu empresa importa bienes sujetos al CBAM, calcular con precisión la huella de carbono de producto y de cadena de suministro es el primer paso para no pagar de más.
Carolina Skarupa
Product Carbon Footprint Analyst
Sobre el autor
Licenciada en Ingeniería y Gestión Industrial en el Instituto de Tecnología de Karlsruhe con máster en Gestión y Conservación del Medio Natural de la Universidad de Cádiz. Soy analista de producto en Manglai y asesoro a clientes en la medición de la huella de carbono. Me especializo en desarrollar programas orientados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible para empresas. Mi vocación por la preservación del entorno es clave para la implementación de planes de acción en el ámbito empresarial.
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