Legislación y regulación
19 ENERO, 2026
•
8 MIN
Jaume Fontal
CPTO & Co-Founder

La Ley 9/2025, de 3 de diciembre, de Movilidad Sostenible, que entró en vigor el 5 de diciembre de 2025, marca un punto de inflexión en la forma en que se concibe la movilidad en España. Deja atrás su etapa como proyecto de ley y es, a fecha de 2026, una norma estatal en vigor con obligaciones exigibles para las empresas.
Su objetivo es transformar de manera estructural los desplazamientos de personas y mercancías, alineando el sistema de transporte con los compromisos climáticos, la eficiencia energética y la mejora de la calidad del aire.
Para las empresas, esta ley no supone únicamente una nueva obligación regulatoria: introduce un marco que afecta directamente a la organización del trabajo, la gestión del talento, la planificación de costes y la estrategia ESG.
En este artículo te explicamos en qué consiste la Ley de Movilidad Sostenible: principales puntos, beneficios y obligaciones para las empresas españolas, con el calendario ya actualizado tras el Real Decreto-ley 7/2026.
La Ley de Movilidad Sostenible es una norma estatal que establece las bases para un modelo de transporte más eficiente, inclusivo y bajo en emisiones. Su enfoque va más allá del transporte como infraestructura y lo sitúa como un derecho ciudadano y una palanca estratégica de política climática, económica y social.
Entre sus objetivos principales se encuentran la descarbonización progresiva de la movilidad, la reducción de la dependencia energética, la mejora de la salud pública mediante una menor contaminación atmosférica y la integración de la movilidad en la planificación urbana, territorial y laboral. La norma impulsa, en definitiva, un modelo de transporte sostenible a escala estatal.
Por primera vez, la ley reconoce de forma explícita el derecho de las personas a acceder a una movilidad sostenible, hecho que transforma la manera en que se diseñan ciudades, polígonos industriales y centros de trabajo.
La Ley de Movilidad Sostenible traslada parte de la responsabilidad de la transición ecológica directamente al tejido empresarial.
Más allá de declaraciones de intenciones, la norma establece obligaciones concretas para las empresas españolas, especialmente en lo que se refiere a la gestión de los desplazamientos laborales.
Uno de los aspectos más relevantes de la ley para el tejido empresarial es la obligación de actuar sobre la movilidad asociada a los centros de trabajo. La norma parte de una premisa clara: los desplazamientos laborales son una fuente significativa de emisiones y deben gestionarse de forma estructurada.
Las empresas y entidades del sector público que cuenten con más de 200 personas en plantilla por centro de trabajo o con más de 100 trabajadores por turno están obligadas a elaborar, negociar e implantar un Plan de Movilidad Sostenible al Trabajo. Este plan no es un documento formal sin impacto operativo, sino una herramienta viva que debe integrarse en la gestión diaria de la organización.
Atención al plazo, porque ha cambiado. La Ley 9/2025 fijaba inicialmente un plazo de 24 meses, es decir, hasta el 5 de diciembre de 2027. Sin embargo, el Real Decreto-ley 7/2026, de 20 de marzo, modificó el artículo 26 de la ley y redujo ese plazo de 24 a 12 meses. En consecuencia, a fecha de 2026 las empresas obligadas deben disponer de su PMST antes del 5 de diciembre de 2026, un año antes de lo previsto en el texto original.
El PMST debe partir de un diagnóstico riguroso de la movilidad real de la plantilla, es decir, analizar cómo se desplazan las personas trabajadoras, qué medios de transporte utilizan, qué distancias recorren y cómo influyen los turnos, horarios y ubicaciones en esos desplazamientos. Sin este análisis previo, cualquier medida carece de eficacia real.
A partir del diagnóstico, el plan debe definir acciones concretas orientadas a reducir el impacto ambiental de la movilidad laboral: la ley prioriza el fomento del transporte público colectivo, la movilidad activa (caminar o ir en bicicleta), la reducción de emisiones asociadas al vehículo privado, las soluciones compartidas y la promoción de fórmulas flexibles como el teletrabajo o los horarios escalonados. También incorpora medidas de seguridad vial y prevención de accidentes in itinere y en misión.
El seguimiento es un elemento central del PMST: la empresa debe establecer indicadores que permitan evaluar periódicamente los resultados, identificar desviaciones y ajustar las medidas cuando sea necesario. La mejora continua deja de ser una recomendación para convertirse en un requisito implícito del modelo.
Una vez aprobado, el plan debe comunicarse en un plazo de tres meses a la autoridad autonómica competente para su incorporación al Espacio de Datos Integrado de Movilidad (EDIM). Cuando no existe representación legal de las personas trabajadoras, la empresa está obligada a constituir una comisión negociadora específica para abordar el diseño y la implantación del plan.
La ley introduce una dimensión social muy clara en la gestión de la movilidad: los Planes de Movilidad Sostenible al Trabajo deben negociarse con la representación legal de los trabajadores o, en su defecto, con una comisión interna creada a tal efecto, obligando de esta forma a las empresas a incorporar transparencia en el uso de los datos de movilidad y a diseñar medidas adaptadas a la realidad operativa y geográfica de cada centro.
Esta negociación no es un trámite: en la práctica, muchas empresas están integrando los compromisos de movilidad sostenible en los convenios colectivos, hecho que refuerza su estabilidad en el tiempo y los convierte en parte estructural de la política laboral.
Aunque el enfoque inicial de la ley es regulatorio, su correcta aplicación genera beneficios empresariales claros y medibles como:
La optimización de la movilidad laboral tiene un impacto directo en la estructura de costes. Reducir la dependencia del vehículo privado disminuye el gasto asociado a aparcamientos subvencionados, gestión de flotas y consumo energético. Además, la adopción de soluciones de movilidad sostenible facilita el acceso a incentivos fiscales y a programas de apoyo público.
La digitalización de los datos de movilidad permite tomar decisiones basadas en evidencia, reducir ineficiencias y anticipar necesidades futuras.
Los Planes de Movilidad Sostenible al Trabajo permiten reducir de forma directa y cuantificable las emisiones asociadas a los desplazamientos laborales. Para una empresa mediana o grande, esta reducción puede representar uno de los principales avances en su huella de carbono de alcance 3, dentro de la categoría de desplazamientos de empleados.
Además de la mejora ambiental, existe un impacto reputacional evidente: las empresas que integran la movilidad sostenible en su estrategia se posicionan como organizaciones alineadas con la transición ecológica, algo cada vez más valorado por clientes, inversores y entidades financieras. La instalación de infraestructuras de recarga para vehículos eléctricos o el fomento activo del transporte colectivo son señales claras de compromiso real, no meramente declarativo.
La movilidad se ha convertido en un factor determinante en la experiencia del empleado. Facilitar el acceso al centro de trabajo mediante opciones sostenibles, ofrecer abonos de transporte o permitir modalidades de trabajo flexible mejora de forma directa la satisfacción laboral.
En mercados laborales tensionados, esta ventaja marca la diferencia.
La ley crea instrumentos específicos como el Fondo Estatal de Contribución a la Movilidad Sostenible, que prioriza proyectos con planificación previa, objetivos claros y resultados medibles. Las empresas que ya cuentan con un PMST bien definido parten con ventaja a la hora de acceder a fondos estatales y europeos.
Además, la movilidad sostenible abre la puerta a proyectos innovadores en colaboración con administraciones públicas y otros actores privados, integrando a las empresas en ecosistemas de innovación y transición energética.
La Ley de Movilidad Sostenible incorpora un régimen sancionador para los casos de incumplimiento, ya sea por no elaborar el plan, no negociarlo adecuadamente o no realizar su seguimiento. Con carácter general, las sanciones se gradúan en función de la gravedad de la conducta y pueden conllevar multas, la pérdida o reintegro de ayudas públicas y restricciones en el acceso a determinadas subvenciones. El propio RD-ley 7/2026 prevé que las empresas beneficiarias de las ayudas directas que no cumplan la obligación deban reintegrar lo percibido.
Más allá del impacto económico, el riesgo reputacional es significativo. En un contexto de creciente escrutinio ESG, incumplir una obligación tan visible puede erosionar la confianza de clientes, inversores y empleados. Por ello, la movilidad sostenible debe abordarse como una política estructural de gestión del riesgo.
La aplicación efectiva de la ley requiere una coordinación transversal.
El proceso comienza con un diagnóstico inmediato de la movilidad actual, seguido de la constitución de una comisión negociadora en los primeros meses. Dado que el plazo se ha adelantado a diciembre de 2026, el diseño y la negociación del Plan de Movilidad Sostenible al Trabajo deben abordarse con urgencia, sin agotar los márgenes que permitía el calendario original.
Una vez en marcha, el plan debe evaluarse periódicamente y comunicarse a la autoridad autonómica, integrando los resultados en los sistemas de reporting corporativo.
Recursos Humanos, sostenibilidad, operaciones, legal y finanzas deben trabajar de forma conjunta para garantizar coherencia y eficacia. En sectores intensivos en desplazamientos, como el transporte y la logística, el PMST se solapa además con otras palancas de descarbonización de flotas y cadena de suministro.
La Ley de Movilidad Sostenible introduce un cambio profundo en la relación entre empresa, trabajo y territorio. Para las organizaciones españolas, no se trata solo de cumplir una nueva norma, sino de replantear la movilidad como una variable estratégica.
Los beneficios son claros: reducción de costes, mejora de la productividad, fidelización del talento, fortalecimiento reputacional y mayor acceso a financiación.
Las empresas que integren la movilidad sostenible de forma inteligente estarán mejor preparadas para un entorno regulatorio, económico y social cada vez más exigente. Si quieres situar la movilidad dentro de una estrategia ESG más amplia, conviene conectarla con tu reporte de sostenibilidad y con el marco de la CSRD.
No. El requerimiento de PMST aplica principalmente a centros de trabajo con más de 200 personas en plantilla o más de 100 por turno. Sin embargo, otras medidas de la ley y obligaciones generales de sostenibilidad pueden afectar a un universo más amplio de empresas.
Tras la modificación introducida por el Real Decreto-ley 7/2026, las empresas obligadas deben disponer del Plan de Movilidad Sostenible al Trabajo antes del 5 de diciembre de 2026, no en 2027 como establecía el texto inicial de la Ley 9/2025.
La normativa exige negociar con la representación legal. Si no existe, debe constituirse una comisión dentro del propio centro de trabajo. El plan, además, debe comunicarse a la autoridad autonómica competente en un plazo de tres meses.
Sí. Las empresas pueden anticiparse y diseñar iniciativas de movilidad sostenible para beneficiarse de incentivos fiscales, mejorar su reputación ESG y prepararse para futuros cambios regulatorios.
Jaume Fontal
CPTO & Co-Founder
Sobre el autor
Jaume Fontal es un profesional tecnológico que actualmente ejerce como CPTO (Chief Product and Technology Officer) en Manglai, empresa que cofundó en 2023. Antes de emprender este proyecto, acumuló experiencia como director de tecnología y producto en Colvin y trabajó durante más de una década en Softonic. En Manglai, desarrolla soluciones basadas en inteligencia artificial para ayudar a las empresas a medir y reducir su huella de carbono.
Empresas que confían en nosotros

Legislación y regulación
Cuando la Comisión Europea anunció el Quick Fix , que introducía cambios en los ESRS en 2025, muchas empresas lo interpretaron como una señal de alivi ...

Legislación y regulación
Los sellos Calculo, Reduzco y Compenso son el reconocimiento oficial del registro de huella de carbono del MITECO : acreditan, con datos y verificació ...

Legislación y regulación
El Real Decreto 214/2025, de 18 de marzo , renueva por completo el Registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de dióxido de ...
Guiding businesses towards net-zero emissions through AI-driven solutions.
Producto y Precios
¿Por qué Manglai?
Funcionalidades
SQAS
GLEC
Certificación MITECO
ISO-14064
CSRD
Planes
Clientes
Partners
Soluciones por rol
Soluciones gestores ESG
Consultorías ambientales
Directores financieros
Directores generales
Directores de operaciones
Responsables de transportes
Gestores de la cadena de suministro
Soluciones para fondos de inversión
© 2026 Manglai. All rights reserved