Legislación y regulación
15 OCTUBRE, 2025
•
6 MIN
Andrés Cester
CEO & Co-Founder

La Directiva de informes de sostenibilidad corporativa (CSRD) obliga a las grandes empresas europeas a publicar información detallada sobre sus impactos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). Aunque tu pyme casi con seguridad no esté obligada a reportar de forma directa, sí notarás su efecto: tus clientes obligados te pedirán datos ESG verificables sobre tu actividad. Es lo que se conoce como efecto cascada.
Importante: en 2025 y 2026 el marco cambió mucho. El paquete Ómnibus de la UE retrasó los plazos y elevó los umbrales de la CSRD, dejando fuera de la obligación directa a la mayoría de empresas medianas. Este artículo explica el estado actualizado a 2026 y cómo prepararte para las exigencias que igualmente llegarán por la cadena de suministro.
La CSRD es la norma europea que sustituyó y amplió la antigua Directiva de información no financiera (NFRD). Su objetivo es que las empresas informen de forma uniforme, verificable y comparable sobre su desempeño ESG, usando los Estándares Europeos de Información sobre Sostenibilidad (ESRS).
En su diseño original, la CSRD iba a alcanzar a unas 50.000 empresas en la UE. Sin embargo, la Directiva Ómnibus (Directiva (UE) 2026/470), publicada en el Diario Oficial de la UE el 26 de febrero de 2026 y en vigor desde el 18 de marzo de 2026, redujo drásticamente ese alcance. A fecha de 2026, la situación es la siguiente:
El principio que ordena toda la norma sigue siendo la doble materialidad, que se mantiene tras el Ómnibus. Si quieres el detalle completo de la reforma, lo desarrollamos en nuestro análisis del paquete Ómnibus de la UE.
El efecto cascada se produce cuando las obligaciones de reporting de las grandes empresas se trasladan a sus proveedores y socios comerciales. Para reportar con rigor, una empresa obligada necesita datos fiables de quienes forman su cadena de valor.
El caso más claro es el de las emisiones de alcance 3: si un grupo constructor o energético debe reportar las emisiones de toda su cadena de valor, necesitará conocer las generadas por sus proveedores de materiales, transporte y servicios. Ahí entran las pymes que suministran componentes, gestionan residuos o prestan servicios auxiliares.
El Ómnibus introdujo una salvaguarda importante para evitar que las pymes queden aplastadas por las peticiones de datos de sus clientes. Las empresas que reportan bajo la CSRD no pueden exigir a una compañía de su cadena de valor con menos de 1.000 empleados más información de la prevista en el estándar voluntario para pymes, el VSME (Voluntary SME standard).
En la práctica esto significa dos cosas:
Para cumplir con los ESRS, las empresas obligadas recopilan información de sus proveedores. Entre los datos más habituales que te pueden solicitar (dentro del marco del VSME si eres pyme) están:
Muchas grandes compañías ya integran estos requisitos en sus sistemas de evaluación de proveedores. Las pymes que no estén preparadas pueden perder puntuación en licitaciones y auditorías de sostenibilidad.
El primer paso es cuantificar tus emisiones y consumos. Elabora un inventario de huella de carbono (alcances 1, 2 y 3) y complétalo con consumo de energía, agua y residuos. Tener estos datos te permite responder con rapidez a tus clientes y demostrar un compromiso verificable. Para profundizar en el alcance 3, consulta nuestra guía sobre las 15 categorías del alcance 3 del GHG Protocol.
La sostenibilidad no puede quedar aislada en comunicación. Incorpora criterios ESG en la gestión operativa, financiera y de compras, con políticas internas de eficiencia energética, igualdad, salud laboral y control de proveedores. Así refuerzas tu posición ante clientes que buscan socios alineados con sus objetivos climáticos.
Aunque no estés obligada a publicar un informe CSRD, crea un sistema sencillo que recoja tus principales indicadores ESG (fichas anuales, paneles o informes internos). El VSME es una buena referencia de qué medir. Sistematizar estos datos te permite responder con agilidad a auditorías y licitaciones.
Habla con tus clientes principales para saber qué datos te pedirán y en qué formato, y a su vez solicita información a tus propios proveedores para completar tu trazabilidad. Las pymes que adoptan esta dinámica colaborativa se integran mejor en cadenas de suministro sostenibles.
Las constructoras deben reportar el impacto ambiental de los materiales que emplean, del cemento al acero. Esto les lleva a pedir a sus proveedores declaraciones ambientales de producto (DAP) e información de ciclo de vida y emisiones por producto.
El sector cuantifica el impacto del transporte de mercancías, el consumo de combustibles y la huella de su flota, por lo que pedirá datos precisos sobre kilómetros recorridos, consumo energético y emisiones asociadas.
Los fabricantes deben medir la huella de carbono de sus procesos y demostrar mejoras de eficiencia. Las pymes industriales con sistemas de gestión ambiental o programas de economía circular parten con ventaja.
Las empresas de servicios reportan sus emisiones indirectas (oficinas, desplazamientos, proveedores). Las pymes tecnológicas y consultoras deben acreditar buenas prácticas sociales y de gobernanza para mantener contratos con grandes corporaciones.
Adaptarse antes tiene beneficios tangibles:
Tras el Ómnibus, casi con seguridad no: la obligación directa se limita a empresas con más de 1.000 empleados y más de 450 millones de euros de facturación. Pero si trabajas con grandes empresas, deberás aportarles datos ESG para que ellas cumplan.
Principalmente emisiones (huella de carbono), consumo de recursos, políticas sociales y certificaciones ambientales. Si tienes menos de 1.000 empleados, tus clientes no pueden pedirte más de lo previsto en el estándar voluntario VSME.
Las grandes empresas obligadas reportan sobre los ejercicios que arranquen desde 2027 (primeros informes en 2028), pero las solicitudes de datos a proveedores ya se están incorporando en contratos y auditorías.
No. Lo limita mediante el tope VSME, pero las grandes empresas siguen necesitando datos de su cadena de valor, sobre todo para el alcance 3. Las pymes que midan y reporten seguirán teniendo ventaja competitiva.
Si quieres anticiparte a lo que te pedirán tus clientes, en Manglai te ayudamos a calcular y reportar tu huella de carbono con datos verificables y listos para auditoría.
Andrés Cester
CEO & Co-Founder
Sobre el autor
Andrés Cester es el CEO de Manglai, empresa que cofundó en 2023. Antes de emprender este proyecto, fue cofundador y co-CEO de Colvin, donde adquirió experiencia en puestos de responsabilidad combinando su visión emprendedora con la gestión de equipos multidisciplinares. Lidera el rumbo estratégico de Manglai mediante el desarrollo de soluciones basadas en inteligencia artificial para ayudar a las empresas a optimizar sus procesos y reducir su impacto ambiental.
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