El sector de la construcción en Europa entra en una nueva fase regulatoria. El nuevo Reglamento de Productos de la Construcción, el Reglamento (UE) 2024/3110, redefine cómo deben diseñarse, fabricarse y comercializarse los productos, pero sobre todo introduce algo más profundo: la obligación de trabajar con datos estructurados, también ambientales.
Aunque su despliegue será progresivo, 2026 marca el inicio de su aplicación general. Y con ello, el paso de la teoría a la práctica.
Qué es el Reglamento de Productos de la Construcción
El Reglamento de Productos de la Construcción (RPC) establece las normas para comercializar productos de construcción en la Unión Europea bajo el marcado CE. El Reglamento (UE) 2024/3110 deroga y sustituye al anterior Reglamento (UE) 305/2011.
Qué regula
Define cómo deben:
- Diseñarse los productos
- Fabricarse
- Evaluarse sus prestaciones
- Declararse y comercializarse
No se limita a la seguridad de un producto o a cómo funciona. El nuevo enfoque incorpora de forma creciente la sostenibilidad y la gestión de datos.
A quién afecta
Impacta a toda la cadena de valor:
- Fabricantes
- Importadores
- Distribuidores
- Empresas que especifican o seleccionan productos
Desde cuándo
- Adopción: 27 de noviembre de 2024 (publicado en el DOUE el 18 de diciembre de 2024)
- Entrada en vigor: 7 de enero de 2025 (con aplicación anticipada de algunos artículos)
- Aplicación general: 8 de enero de 2026
- Despliegue progresivo: entre 2026 y 2032
Qué cambia en la práctica: del reglamento al plan de ejecución
La principal novedad no es solo el contenido del reglamento, sino que su aplicación se organiza mediante un plan de trabajo plurianual que define cómo se va a desplegar. Esto introduce tres cambios clave para las empresas:
1. La regulación se aplicará por familias de productos
El despliegue no será uniforme, sino que se organiza por familias de productos como:
- Cementos
- Aislamientos
- Ventanas y puertas
- Vidrio
- Prefabricados
Cada una tendrá su propio calendario, normas técnicas y requisitos. Hasta que se publiquen las normas armonizadas de cada familia, esos productos siguen rigiéndose por el marco anterior.
2. Habrá una ola regulatoria continua durante años
El plan establece fechas concretas para el desarrollo de normas y su obligatoriedad.
- Primeros impactos: 2025-2026
- Nuevas exigencias: 2027-2028
- Consolidación progresiva hasta 2032
3. La sostenibilidad se integra vía normas técnicas
El reglamento no impone de golpe la obligación de reportar huella de carbono; lo que hace es:
- Integrar características ambientales como parte del producto
- Definir metodologías comunes
- Introducirlas progresivamente en normas armonizadas
Incluye:
- Potencial de calentamiento global (huella de carbono)
- Datos del ciclo de vida
- Información sobre circularidad
Además, la Comisión está desarrollando conjuntos de datos europeos de referencia para calcular estos impactos. Es decir, no solo habrá que reportar, sino hacerlo con una metodología común.
Qué supone el Reglamento de Productos de la Construcción para las empresas
El nuevo reglamento no introduce una única obligación, sino un cambio estructural en cómo se gestiona la información de producto.
1. Declaración de prestaciones más exigente
Las empresas deben seguir emitiendo la declaración del producto, que con el nuevo reglamento pasa a denominarse Declaración de Prestaciones y Conformidad (DoPC) e incluye:
- Características técnicas como resistencia o durabilidad
- Uso previsto del producto
La novedad es clara:
- Se refuerza la información ambiental
- Se alinea con marcos como la taxonomía europea y el reporting ESG
2. El producto pasa a tener identidad ambiental
El reglamento impulsa la incorporación de:
- Datos de ciclo de vida (ACV)
- Huella de carbono del producto
- Información sobre reutilización, reciclabilidad y contenido reciclado
En la práctica, esto implica que las empresas necesitan datos trazables, verificables y estructurados, no estimaciones generales.
3. Digitalización de la información de producto
Uno de los cambios más relevantes es la forma de gestionar la información. Se impulsa:
- El pasaporte digital de producto
- El acceso a la información en formato digital
- Sistemas interoperables
La obligación concreta del pasaporte digital para los productos de construcción se activará cuando la Comisión adopte los actos delegados correspondientes, con un periodo de adaptación posterior. Para entonces, los datos deberán ser comparables, actualizables e integrables en distintos sistemas. Puedes profundizar en nuestra guía sobre el Pasaporte Digital de Producto (DPP).
4. Más responsabilidad en toda la cadena de valor
El reglamento amplía las obligaciones más allá del fabricante:
- Importadores y distribuidores también deben garantizar la conformidad
- Se refuerzan los requisitos de trazabilidad y documentación
Esto obliga a un mayor control sobre proveedores y a más transparencia en la cadena de suministro.
5. Refuerzo del marcado CE
El marcado CE sigue siendo el elemento central, pero con cambios:
- Requisitos de verificación más estrictos
- Mayor vigilancia de mercado
- Menor margen para declaraciones poco fundamentadas
Qué implica realmente en la práctica
Hasta ahora, muchas organizaciones han trabajado con la información justa para cumplir: unos datos técnicos, una documentación bien preparada y listo. El problema es que ese modelo ya no es suficiente. A partir de ahora, no solo hay que declarar información, hay que poder sostenerla en el tiempo, actualizarla y, sobre todo, conectarla.
Porque los datos que pide el reglamento no viven en un solo sitio. Están repartidos entre producción, compras, sostenibilidad o calidad. Y cuando llega el momento de responder a un requisito, lo habitual es empezar a buscarlos, reconstruirlos o, directamente, estimarlos.
También cambia la relación con el producto. Antes bastaba con saber que cumplía. Ahora hay que explicar cómo se comporta, qué impacto tiene y de dónde salen esos datos. Y eso exige un nivel de trazabilidad que muchas empresas todavía no tienen resuelto.
Por eso, el impacto real del reglamento no está tanto en una nueva obligación concreta como en algo más transversal: la forma en la que las empresas gestionan su información. Quien consiga tener ese control podrá adaptarse sin fricción.
Cómo adaptarse al reglamento sin convertirlo en un problema operativo
Cuando se baja todo esto a la realidad de una empresa, el reto deja de ser entender la norma y pasa a ser mucho más concreto: cómo organizar, mantener y utilizar toda esa información sin que cada cambio regulatorio suponga empezar de cero.
El problema no suele ser la falta de datos, sino que están dispersos, en formatos distintos y sin una estructura que permita trabajar con ellos de forma ágil. Y cuando llegan nuevas exigencias, el esfuerzo se multiplica. Centralizar la información de producto, conectar datos que hoy están separados y automatizar el cálculo de indicadores ambientales es lo que permite que el cumplimiento no dependa de rehacer el trabajo cada vez.
En un escenario donde las exigencias crecerán por fases, tener esta base bien construida marca la diferencia: no solo para cumplir, sino para hacerlo con capacidad de adaptación. Si tu empresa fabrica o comercializa materiales, puede ayudarte una herramienta de cálculo de la huella de carbono de producto para estructurar esos datos ambientales desde el principio.
Preguntas frecuentes sobre el Reglamento de Productos de la Construcción
¿Qué regula el Reglamento de Productos de la Construcción?
Establece cómo deben diseñarse, fabricarse, evaluarse y comercializarse los productos de construcción en la Unión Europea, incluida la información que deben declarar.
¿Cuándo empieza a aplicarse el nuevo RPC?
El Reglamento (UE) 2024/3110 entró en vigor el 7 de enero de 2025 y su aplicación general comienza el 8 de enero de 2026, con un despliegue progresivo hasta 2032.
¿Será obligatorio declarar la huella de carbono?
No de forma inmediata en todos los casos, pero el reglamento introduce el marco para que esta información sea obligatoria de forma progresiva a través de las normas armonizadas.
¿Qué cambia respecto al reglamento anterior (Reglamento 305/2011)?
Se amplian los requisitos de información, se incorporan criterios ambientales, la declaración pasa a llamarse DoPC y se impulsa la digitalización de los datos de producto.
¿A qué empresas afecta el Reglamento de Productos de la Construcción?
Principalmente a fabricantes, importadores y distribuidores de productos de construcción, aunque también impacta a otros actores de la cadena.
¿Qué deben hacer las empresas ahora?
Empezar a preparar sus datos: identificar qué información tienen, estructurarla correctamente y asegurar que pueden cumplir con los futuros requisitos.



