El reciclaje de circuito cerrado (en inglés closed-loop recycling) es el modelo en el que los materiales recuperados se transforman de nuevo en el mismo producto o en otro de calidad equivalente. Así, el residuo vuelve a convertirse en recurso dentro del mismo flujo industrial, acercándose al ideal de la economía circular.
Frente al reciclaje de circuito abierto, donde el material se desplaza a una cadena de valor distinta y suele perder prestaciones, el circuito cerrado mantiene el valor del material ciclo tras ciclo. Requiere recogida de alta pureza, tecnología adecuada y una logística eficiente, pero ofrece el mayor potencial ambiental.
Buena parte de este proceso es reciclaje mecánico, y exige cooperación entre ciudadanía, administraciones y empresas recicladoras.
El vidrio y el aluminio son los ejemplos más claros de circuito cerrado, ya que pueden reciclarse de forma prácticamente indefinida sin perder calidad. En España, el vidrio recogido de forma selectiva se reintegra en la fabricación de nuevos envases, y el aluminio recuperado vuelve a la fundición para producir nuevas latas y perfiles.
La Directiva Marco de Residuos 2008/98/CE y los objetivos de reciclado de envases impulsan el modelo cerrado. El Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos de envases (PPWR), aplicable con carácter general desde el 12 de agosto de 2026, exigirá desde el 1 de enero de 2030 que todos los envases estén diseñados para su reciclado y fija porcentajes mínimos de contenido reciclado a partir de esa misma fecha, lo que empuja a la industria hacia el reciclaje botella a botella.
En España, el Real Decreto 1055/2022 de envases y residuos de envases y la responsabilidad ampliada del productor establecen metas y obligaciones para productores y gestores de envases.
El reciclaje de circuito cerrado es la expresión más avanzada del reciclaje dentro de la jerarquía de residuos, solo por detrás de la prevención y la reutilización. Con la digitalización del reciclaje y el pasaporte digital de producto, este modelo puede convertirse en el estándar de la industria circular.
En Manglai ayudamos a las empresas a medir y gestionar sus datos de residuos y a preparar su información de sostenibilidad.
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