Reducción de emisiones
03 febrero, 2026
•
5 minutos
Jaume Fontal
CPTO & Co-Founder

El cambio climático ya no es una variable externa ni un riesgo a largo plazo: es un factor que condiciona la estrategia, la rentabilidad y la continuidad de las empresas.
Fenómenos físicos cada vez más frecuentes, cambios regulatorios acelerados y la transformación de los mercados obligan a las organizaciones a anticiparse y tomar decisiones basadas en escenarios futuros plausibles.
En este contexto, el análisis de escenarios climáticos propuesto por el marco TCFD se consolida como una herramienta clave para identificar riesgos y oportunidades, evaluar su impacto financiero y reforzar la resiliencia del negocio frente a distintos horizontes climáticos.
A lo largo de este artículo, analizaremos en detalle qué es el análisis de escenarios climáticos según TCFD, por qué se ha convertido en un requisito clave para empresas y entidades financieras, y cómo puede aplicarse de forma práctica en la gestión de riesgos.
El análisis de escenarios climáticos es una metodología estructurada que permite a las empresas evaluar cómo distintos futuros climáticos plausibles afectan a su modelo de negocio, su posición financiera y su estrategia corporativa.
Bajo el marco de la Task Force on Climate-related Financial Disclosures (TCFD), esta herramienta se consolida como el estándar de referencia para anticipar riesgos físicos y de transición asociados al cambio climático.
El análisis de escenarios TCFD no es un ejercicio teórico, ya que se trata de un mecanismo de gestión avanzada del riesgo que traduce variables climáticas, como temperatura, regulación, precios del carbono, disponibilidad de recursos, en impactos financieros cuantificables.
Las organizaciones que lo aplican correctamente identifican vulnerabilidades antes de que se materialicen y toman decisiones basadas en datos prospectivos.
El cambio climático introduce riesgos sistémicos que afectan simultáneamente a operaciones, cadenas de suministro, activos físicos y acceso a financiación. En ese sentido, el análisis de escenarios permite evaluar estos riesgos de forma estructurada y comparable.
Las empresas que integran análisis de escenarios climáticos reducen su exposición a eventos extremos, evitan inversiones obsoletas y mejoran su resiliencia financiera: según datos de mercado, las organizaciones que incorporan escenarios climáticos en su planificación estratégica reducen hasta un 25 % la volatilidad de sus flujos de caja a medio plazo.
TCFD distingue dos grandes categorías de riesgo:
Los riesgos físicos derivan de impactos directos del cambio climático:
Estos riesgos afectan de forma directa a instalaciones, logística, productividad laboral y disponibilidad de materias primas.
Los riesgos de transición se originan en el cambio hacia una economía baja en carbono:
Las empresas intensivas en carbono son las más expuestas, pero ningún sector queda excluido.
El marco de la Task Force on Climate-related Financial Disclosures (TCFD) recomienda analizar al menos tres escenarios climáticos contrastados.
El objetivo no es anticipar con exactitud cómo evolucionará el clima, sino evaluar la solidez de la estrategia empresarial frente a distintos contextos regulatorios, físicos y de mercado.
El valor del análisis de escenarios climáticos no reside en predecir el futuro, sino en evaluar la robustez de la estrategia empresarial bajo diferentes condiciones climáticas y económicas.
Realizar un análisis de escenarios climáticos requiere un enfoque estructurado que conecte datos climáticos con decisiones estratégicas. Este proceso permite evaluar riesgos y oportunidades bajo distintos futuros plausibles y traducirlos en impactos financieros y operativos.
A continuación, se describen los pasos clave para llevarlo a cabo de forma rigurosa y alineada con TCFD.
El análisis debe cubrir operaciones propias, cadena de suministro y mercados clave, con horizontes a corto (5 años), medio (10–15 años) y largo plazo (30 años).
Se seleccionan variables críticas como:
Aquí se produce el mayor salto de madurez: los riesgos se convierten en métricas financieras (EBITDA, CAPEX, OPEX yvaloración de activos).
Se analiza si la estrategia actual es viable bajo cada escenario y qué ajustes son necesarios.
TCFD actúa como base metodológica de los estándares europeos ESRS, especialmente en materia de riesgos climáticos.
Las empresas sujetas a CSRD deben realizar análisis de doble materialidad que integran escenarios climáticos coherentes con TCFD.
Implementar análisis de escenarios hoy acelera el cumplimiento normativo futuro y reduce costes de reporting.
Plataformas como Manglai permiten automatizar este proceso y conectar escenarios climáticos con datos reales de emisiones, energía y agua.
Aunque el análisis de escenarios climáticos es una herramienta poderosa, su aplicación incorrecta puede limitar su valor estratégico.
Identificar los errores más comunes permite mejorar la calidad del análisis y evitar decisiones basadas en supuestos incompletos:
Las empresas líderes integran los escenarios directamente en su planificación estratégica y financiera.
El análisis de escenarios climáticos según TCFD se ha consolidado como una herramienta clave para convertir la incertidumbre climática en un elemento de ventaja competitiva.
Las organizaciones que lo integran de forma sistemática en su planificación estratégica no solo anticipan riesgos físicos y de transición, sino que mejoran la calidad de sus decisiones, refuerzan la estabilidad financiera y aumentan su resiliencia a medio y largo plazo.
En un entorno regulatorio y de mercado cada vez más exigente, aplicar este enfoque deja de ser una opción y se convierte en un factor diferencial para la sostenibilidad y continuidad del negocio.
No siempre es obligatorio, pero sí altamente recomendado, y en muchos casos, exigido indirectamente por inversores y reguladores.
El análisis debe revisarse al menos cada dos años o cuando existan cambios regulatorios significativos.
Energía, industria, transporte, alimentación, real estate y sector financiero presentan mayor exposición climática.
Sí. Las herramientas digitales especializadas permiten modelizar escenarios, conectar datos primarios y generar reportes auditables.
Jaume Fontal
CPTO & Co-Founder
Sobre el autor
Jaume Fontal es un profesional tecnológico que actualmente ejerce como CPTO (Chief Product and Technology Officer) en Manglai, empresa que cofundó en 2023. Antes de emprender este proyecto, acumuló experiencia como director de tecnología y producto en Colvin y trabajó durante más de una década en Softonic. En Manglai, desarrolla soluciones basadas en inteligencia artificial para ayudar a las empresas a medir y reducir su huella de carbono.
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