Los gases de efecto invernadero (GEI) son los gases de la atmósfera que retienen parte del calor que la Tierra emite hacia el espacio, provocando el efecto invernadero. A concentraciones naturales hacen el planeta habitable, pero su aumento por la actividad humana es la causa del calentamiento global. A efectos de inventario y regulación, se contabilizan siete gases: dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), hidrofluorocarbonos (HFC), perfluorocarbonos (PFC), hexafluoruro de azufre (SF6) y trifluoruro de nitrógeno (NF3).
No todos calientan igual. Para poder sumarlos, cada gas se convierte a CO2 equivalente mediante su potencial de calentamiento global, que compara cuánto calor atrapa respecto al CO2 en un horizonte temporal, normalmente de 100 años.
Cuáles son los gases de efecto invernadero
Estos siete gases son los que recogen los inventarios nacionales y los estándares de cálculo de la huella de carbono. Los tres primeros son los más abundantes en las emisiones; los cuatro fluorados son mucho menos frecuentes pero tienen un potencial de calentamiento extremadamente alto.
Potencial de calentamiento global (GWP)
El potencial de calentamiento global (GWP, por sus siglas en inglés) expresa cuántas veces más calor atrapa un gas que el CO2 a lo largo de 100 años. La tabla recoge órdenes de magnitud a 100 años: los valores exactos varían según la versión del informe del IPCC que se utilice (AR5 o AR6) y, en el caso de los HFC y los PFC, se trata de familias de compuestos con valores muy distintos entre sí. Por eso, al reportar, hay que indicar siempre qué conjunto de valores se ha aplicado.
| Gas | GWP a 100 años (orden de magnitud) | Fuente principal |
|---|---|---|
| Dióxido de carbono (CO2) | 1 (referencia) | Combustión de combustibles fósiles |
| Metano (CH4) | Alrededor de 27 el de origen biogénico y de 30 el de origen fósil (IPCC AR6) | Ganadería, vertederos, gas natural |
| Óxido nitroso (N2O) | 273 (IPCC AR6) | Fertilizantes y agricultura |
| Hidrofluorocarbonos (HFC) | De cientos a más de 10.000 según el compuesto | Refrigeración y aire acondicionado |
| Perfluorocarbonos (PFC) | Miles (el CF4 ronda los 7.400) | Producción de aluminio y electrónica |
| Hexafluoruro de azufre (SF6) | Más de 20.000, el valor más alto de la cesta | Equipos eléctricos de alta tensión |
| Trifluoruro de nitrógeno (NF3) | Más de 15.000 | Fabricación de electrónica y paneles |
Los valores exactos se actualizan con cada informe del IPCC, por lo que conviene indicar siempre la versión utilizada al reportar.
Fuentes principales por gas
Cada gas se asocia a actividades distintas, lo que ayuda a identificar dónde actuar:
- CO2: es el gas más abundante. Procede sobre todo de la quema de carbón, petróleo y gas para energía, transporte e industria, y de procesos como la fabricación de cemento.
- CH4: se genera en la ganadería (fermentación entérica), los arrozales, los vertederos y las fugas en la producción y transporte de gas natural.
- N2O: proviene principalmente del uso de fertilizantes nitrogenados en la agricultura y de algunos procesos industriales.
- Gases fluorados (HFC, PFC, SF6, NF3): son de origen industrial. Se emplean en refrigeración, aislamiento eléctrico, producción de aluminio o fabricación de semiconductores.
Cómo se miden los gases de efecto invernadero
Medir las emisiones de una organización consiste en calcular su huella de carbono. En la práctica, la mayoría de las emisiones no se miden directamente con sensores, sino que se estiman multiplicando un dato de actividad (litros de combustible, kWh de electricidad, kilómetros recorridos) por un factor de emisión que traduce esa actividad a emisiones. Puedes ver el procedimiento completo en nuestra guía sobre qué es la huella de carbono y cómo se calcula.
Los alcances 1, 2 y 3
Para ordenar las emisiones, los estándares las clasifican en tres ámbitos o alcances:
- Alcance 1: emisiones directas de fuentes propias, como calderas o la flota de vehículos.
- Alcance 2: emisiones indirectas asociadas a la energía comprada, sobre todo la electricidad.
- Alcance 3: el resto de emisiones indirectas de la cadena de valor, de proveedores a uso del producto.
Si quieres profundizar en la diferencia entre ellos, la desarrollamos en el artículo sobre emisiones de alcance 1, 2 y 3.
El marco de medición
El cálculo se apoya en marcos internacionales. El GHG Protocol es el estándar de contabilidad más extendido, y la norma ISO 14064-1:2018 ofrece un marco certificable. Ambos hunden sus raíces en el Protocolo de Kioto, que estableció la cesta de gases que hoy se contabilizan; el NF3 se incorporó en su segundo periodo de compromiso. El resultado se expresa siempre en toneladas de CO2 equivalente para poder agregar gases distintos en una única cifra.
Por qué importan estos gases para las empresas
Más allá de la ciencia climática, medir los gases de efecto invernadero se ha vuelto una obligación práctica para muchas organizaciones. En España, el Real Decreto 214/2025 obliga a las empresas incluidas en su ámbito a calcular la huella de carbono de alcances 1 y 2 (el alcance 3 es voluntario) y a disponer de un plan de reducción con horizonte de cinco años y objetivos cuantificados. La inscripción en el registro de huella de carbono del MITECO, en cambio, sigue siendo voluntaria para las empresas privadas. Pero incluso donde no es obligatorio, medir aporta ventajas concretas.
Conocer qué gases emite una empresa y en qué proporción permite priorizar acciones. En la mayoría de las organizaciones el CO2 de la energía y el transporte domina el inventario, por lo que las primeras palancas suelen ser la eficiencia energética, el cambio a electricidad renovable y la optimización de la logística. En sectores concretos, sin embargo, el peso puede estar en otros gases: el metano en la ganadería y los vertederos, el óxido nitroso en la agricultura o los gases fluorados en la refrigeración y la electrónica.
Medir con rigor también reduce el riesgo de greenwashing. Comunicar objetivos de reducción o neutralidad sin un inventario sólido detrás expone a la empresa a acusaciones de blanqueo ecológico y, cada vez más, a consecuencias regulatorias: la Directiva (UE) 2024/825 de empoderamiento de los consumidores, aplicable desde el 27 de septiembre de 2026, prohíbe las alegaciones ambientales genéricas sin acreditación y las afirmaciones de neutralidad climática basadas en compensación. Un inventario bien construido, por alcances y con factores de emisión trazables, es la base tanto para reportar como para tomar decisiones creíbles.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos gases de efecto invernadero se contabilizan?
Los inventarios y estándares de cálculo consideran siete gases: CO2, CH4, N2O, HFC, PFC, SF6 y NF3. Existen otros gases con efecto invernadero, como el vapor de agua o el ozono, pero no se incluyen en la contabilidad de emisiones de las organizaciones.
¿Por qué se convierte todo a CO2 equivalente?
Porque cada gas atrapa una cantidad de calor distinta. Convertir cada uno a CO2 equivalente mediante su potencial de calentamiento permite sumarlos y expresar la huella de carbono en una sola unidad comparable.
¿Cuál es el gas de efecto invernadero más importante?
El CO2 es el que más contribuye al calentamiento global por su enorme volumen de emisiones, aunque no es el de mayor potencial por molécula. El metano tiene un potencial mucho mayor a corto plazo, y los gases fluorados alcanzan valores de miles de veces el del CO2.
Mide tus emisiones con rigor y por alcances
Saber cuáles son tus gases y de dónde vienen es el primer paso; el siguiente es medirlos bien. Con el software de huella de carbono de Manglai puedes calcular tu huella por alcances, con factores de emisión actualizados, y convertir esos datos en un plan de reducción accionable.


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