La divulgación de riesgos climáticos es el proceso por el que las empresas informan públicamente de los riesgos y oportunidades que el cambio climático representa para sus operaciones, su cadena de valor y su modelo de negocio a corto, medio y largo plazo. Su objetivo es que inversores, clientes, reguladores y otros grupos de interés puedan entender cómo el clima afecta a la empresa y cómo la empresa se prepara para ello.
La información suele organizarse en torno a tres categorías de riesgo climático:
Durante años, el marco de referencia internacional fue el Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras relacionadas con el Clima (TCFD), que estructuró la información climática en cuatro pilares: gobernanza, estrategia, gestión de riesgos, y métricas y objetivos. El TCFD completó su mandato y se disolvió en octubre de 2023, y la supervisión del progreso pasó a la Fundación IFRS.
Sus recomendaciones no han desaparecido: se han integrado por completo en la norma IFRS S2 de divulgaciones relacionadas con el clima, publicada por el Consejo Internacional de Normas de Sostenibilidad (ISSB). IFRS S2 recoge los cuatro pilares y los 11 contenidos del TCFD, y añade requisitos como la divulgación obligatoria de las emisiones de alcance 3 y métricas cuantitativas de riesgo físico. Una empresa que aplica IFRS S2 cumple, en la práctica, las recomendaciones del TCFD.
En la UE, la divulgación de riesgos climáticos es obligatoria para las empresas dentro del ámbito de la Directiva de información sobre sostenibilidad corporativa (CSRD). El contenido climático se concreta en la norma ESRS E1 sobre cambio climático, dentro de las Normas Europeas de Información de Sostenibilidad (ESRS), que exige informar sobre el plan de transición, los riesgos físicos y de transición y las emisiones de gases de efecto invernadero. El paquete de simplificación Omnibus (Directiva (UE) 2026/470) elevó los umbrales de empresas obligadas, pero mantuvo el clima como contenido central del reporte. Otros marcos voluntarios, como los Estándares GRI o los del SASB, siguen usándose como complemento.
La medición de la huella de carbono es la base cuantitativa de toda divulgación climática. Calcular las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) según el GHG Protocol permite identificar las fuentes de emisión, fijar objetivos de reducción, evaluar el riesgo de transición y comunicar el desempeño climático de forma creíble.
En Manglai ayudamos a las empresas a medir su huella de carbono y a preparar la información climática que exigen la CSRD y las normas internacionales. Descubre cómo Manglai puede ayudarte.
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La gobernanza es la 'G' de los criterios ESG: el conjunto de estructuras, políticas y controles con que una empresa dirige su sostenibilidad. Una buena gobernanza es la base para medir la huella de carbono y cumplir la CSRD.
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